Los hábitos de vida saludables reducirían hasta un 40% los casos de Alzheimer

Con motivo del Día Mundial del Alzheimer, conmemorado el 21 de septiembre, la Sociedad Española de Neurología propone seis medidas para fomentar un envejecimiento cerebral saludable y evitar los factores de riesgo.

Esta enfermedad neurodegenerativa es la causa de demencia más frecuente (alrededor del 70 por ciento de los casos) y actualmente, en España, según estimaciones de la Sociedad Española de Neurología (SEN), podrían existir unas 800.000 personas que padecen la enfermedad. Se trata de la principal causa de discapacidad en personas mayores y la patología que genera uno de los mayores gastos sociales: el coste por paciente de Alzheimer se cifra entre 27.000 y 37.000 euros anuales.

En España, el 18,5 por ciento de los pacientes que acuden a una consulta de Neurología lo hacen por alteraciones de memoria o sospecha de deterioro cognitivo, siendo la primera causa de consulta neurológica en mayores de 65 años. «Sin embargo, a pesar de que las quejas de memoria son uno de los principales motivos de consulta neurológica existe un infradiagnóstico llamativo de los casos de demencia, sobre todo en estadios leves, por falta de concienciación familiar y de profesionales sanitarios. Calculamos que el 80 por ciento de los casos de Alzheimer que aún son leves están sin diagnosticar y que entre el 30 y el 40 por ciento de los casos totales también lo estarían», señala Sagrario Manzano, coordinadora del Grupo de Estudio de Conducta y Demencias de la Sociedad Española de Neurología.
Cada año se diagnostican en España unos 40.000 nuevos casos de Alzheimer, unas cifras que, debido al progresivo envejecimiento de la población, irán en aumento en los próximos años. «El Alzheimer está muy ligado al envejecimiento, siendo este el principal factor de riesgo. Debido a que en los últimos 30 años, la proporción de personas mayores de 65 años ha aumentado considerablemente, también lo ha hecho el número de enfermedades neurodegenerativas crónicas, especialmente las demencias. Además, España es uno de los países del mundo con mayor proporción de enfermos de demencia entre su población de más de 60 años. Ahora mismo, y a la espera de que la comunidad científica consiga encontrar un tratamiento curativo para la enfermedad, intentar abordarla en sus primeras fases, ya que existen fármacos que consiguen mantener durante un tiempo el estado neuropsicológico y funcional del paciente; e intentar fomentar los hábitos saludables para combatir los factores de riesgo, deben ser los focos en los que prestar la máxima atención», ha señalado Manzano.

 

Consejos para evitar los factores de riesgo

Aunque evitar la patología es sumamente difícil de abordar en edades avanzadas, donde ya se producen diversos cambios a nivel cerebral, evitar situaciones de riesgo y procurar mejorar el funcionamiento cerebral es más fácil de lograr y con buenos resultados, según múltiples estudios con rigor científico basados en estrategias de prevención poblacional. Algunos de ellos señalan que llevar hábitos de vida saludables podría reducir hasta un 40 por ciento los casos de Alzheimer, o al menos retrasar el debut clínico de la enfermedad.

Entre ellos destacan la realización de actividad física, donde el ejercicio físico regular y no explosivo se asocia a un mantenimiento de la función cognitiva y a un retraso del comienzo de la enfermedad; conservar la actividad social, usando las conexiones sociales para fomentar sentimientos de autoeficacia y de autoestima que mantengan la función cerebral; ejercitar la actividad mental, siendo numerosos los estudios que señalan que un alto nivel de educación se asocia a una mayor probabilidad de mantener en el tiempo el funcionamiento cerebral adecuado, también a través de tareas como leer libros, asistir a conferencias o participar en juegos de mesa que suponen un menor riesgo de deterioro cognitivo y de demencia; prevenir el riesgo cardiovascular, en el que factores como la hipertensión arterial, hipercolesterolemia, enfermedades cardíacas, tabaquismo y, sobre todo, la diabetes son cruciales en el deterioro mental asociado a la edad; mantener una buena alimentación, con la dieta mediterránea como referente de prevención del trastorno al incluir antioxidantes, vitamina C y E y omega 3 (diversos estudios revelan que la ingesta de pescado al menos una vez por semana produce una reducción del 60 por ciento del riesgo de Alzheimer) y fomentar la reserva motivacional, donde se relaciona la propensión a la aflicción con la aceleración del deterioro cognitivo.

 

Fuente: Diario Médico

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