El virus Epstein-Barr es el responsable de la enfermedad del beso o mononucleosis

Fue la excepción a la puntualidad británica la que permitió que Anthony Epstein e Yvonne Barr descubrieran por accidente un extraño virus que resultó estar presente en 95% de la población y que en circunstancias especiales puede derivar en complicadas enfermedades: el virus Epstein-Barr (VEB).

Un avión que se atrasó, una muestra que no llegó a tiempo y el inicio de un fin de semana que pasaría a la historia. Hace 50 años un equipo de investigadores en Londres le presentó al mundo el extraordinario virus, cuya identificación fue el resultado de años de investigación… y un golpe de suerte.

Mononucleosis infecciosa

El virus de Epstein-Barr es un virus muy común. Se estima que cerca de un 95% de la población ha quedado infectado por el EBV antes de los 40 años de edad. El virus se encuentra en la saliva de la persona infectada y puede transmitirse a otras personas a través de un contacto íntimo, como por un beso o por compartir vasos o cubiertos.

Sin embargo en algunas personas y bajo determinadas circunstancias el virus puede causar una serie de enfermedades aparentemente ajenas entre sí, desde linfoma de Burkitt en niños africanos hasta cáncer nasal en el sur de China. Y, por supuesto, mononucleosis, la consecuencia más directa de este virus.

El VEB se transmite por un estrecho contacto personal, a través de fluidos corporales, principalmente la saliva. En ella se mantiene activo durante varias horas. Gracias a esta forma de transmisión, la principal enfermedad relacionada con su contagio, la mononucleosis, es conocida mundialmente como la «enfermedad del beso» o «fiebre de los enamorados«.

Normalmente, uno está diseñado para vivir tranquilamente con este virus. Pero si se altera de alguna manera el equilibrio del virus-anfitrión, entonces cambia de lugar lo que conlleva consecuencias muy poco placenteras. Normalmente en los países no desarrollados, donde la población vive más hacinada, la infección tiende a producirse en los primeros años de vida y en los niños el virus no presenta mayor cambio.

Sin embargo, en los países desarrollados, con altos estándares de higiene y particularmente en las clases más acomodadas, la infección con el virus generalmente se atrasa hasta la adolescencia. Cuando eso pasa la respuesta de los adolescentes es más exagerada que la de los niños y desarrollan fiebre glandular o mononucleosis.

La mononucleosis infecciosa (MNI) es una infección causada por el virus de Epstein-Barr (EBV), las personas con MNI suelen tener fiebre, dolor de garganta, inflamación de los ganglios linfáticos y fatiga. En muchas ocasiones también existe un aumento del tamaño del bazo, y más raramente del hígado. Los síntomas aparecen aproximadamente al cabo de un mes de haberse producido la infección inicial y pueden durar varias semanas. La fatiga, sin embargo, puede tardar meses en desaparecer. La MNI suele autolimitarse y puede resolverse sin tratamiento específico.

La mayor parte de las veces, la infección por VEB ocurre durante la infancia y no ocasiona síntomas o muy pocos. Sin embargo, si la primera exposición al virus tiene lugar durante la adolescencia, cerca de un 50% de los afectados presentará síntomas asociados a MNI. La mononucleosis puede afectar a cualquier persona y a cualquier edad, pero su prevalencia es superior entre los jóvenes.

Entre un 70% y un 80% de las personas con MNI produce anticuerpos heterófilos, que se pueden detectar con una prueba rápida para mononucleosis. Estas proteínas no son específicas del VEB pero, si se detectan en adolescentes con síntomas sugerentes de MNI, proporcionan una información muy útil para establecer el diagnóstico de mononucleosis. En caso de que esta prueba rápida para mononucleosis sea negativa pero la sospecha clínica de la enfermedad siga siendo alta, se realiza una prueba más específica que consiste en la detección de anticuerpos frente al virus de Epstein-Barr (anticuerpos VEB).

También se realizan un hemograma ya que la MNI se caracteriza por acompañarse de un aumento del recuento de leucocitos junto con la presencia de células atípicas (se informa como linfocitosis reactiva o presencia de linfocitos reactivos).

Fuente: REC – Lab Tests Online

 

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