Advierten sobre el peligro de reintroducción del sarampión

La bebé de ocho meses que se convirtió en el primer caso confirmado de sarampión en Argentina durante 2018 se contagió al coincidir en una clínica porteña con un joven de 21 años que había contraído el virus durante un viaje a Tailandia y que no estaba vacunado. La pequeña tampoco: no le correspondía por edad, ya que la primera dosis se aplica al año de vida. En épocas de alto tránsito de personas desde y hacia países actualmente afectados por brotes, y a poco más de un mes del inicio de la Copa Mundial de Fútbol en Rusia, las autoridades sanitarias llaman a mantener altas las coberturas de vacunación y a intensificar la vigilancia de posibles casos.

En lo que va del año se confirmaron tres casos de sarampión en el país, todos en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA): a los de la beba y el joven, se le suma el de una chica de 26 años que presentó la enfermedad a su regreso de un viaje por el Sudeste Asiático. Los tres forman parte de la treintena de casos importados y relacionados a la importación que se registraron desde la eliminación de la enfermedad en Argentina hace 18 años, cuando se reportó el último caso endémico.

“Confluyen en el momento actual varios factores que pueden desencadenar un brote ante la introducción de un caso: el incremento de susceptibles; la vigilancia, cuya tasa de detección, durante varios años, no llegó a la establecida internacionalmente; bajas coberturas de vacunación y que la CABA representa el punto más importante del país para la entrada y salida de turistas hacia y desde otros países del mundo”, advirtió recientemente la Gerencia Operativa de Epidemiología (GOE) porteña en un reciente boletín epidemiológico.

El informe pone acento en dos eventos deportivos que se realizarán en los próximos meses y que congregarán a personas de diferentes nacionalidades: la Copa Mundial de Fútbol y los Juegos Olímpicos de la Juventud (en octubre, con sede en Buenos Aires).

En 2010, luego de la Copa Mundial de Fútbol de Sudáfrica, se produjo en Argentina el mayor brote originado en casos importados (se confirmaron 17). No es un antecedente menor, teniendo en cuenta que se calcula que el próximo mes viajarán a Rusia entre 17.000 y 18.000 personas desde Argentina. El contexto mundial no ayuda: en Europa el año pasado el número de casos de sarampión se cuadruplicó respecto de 2016: fueron más de 21.000 y se produjeron 35 muertes. Países asiáticos y africanos también notificaron brotes. En América, el mayor se registra en Venezuela y produjo más de 1.600 casos desde el año pasado, según la última actualización de la Organización Panamericana de la Salud. También hay uno en curso en Brasil.

“Hay toda una situación de riesgo. Hemos venido haciendo alertas a raíz del caso de la CABA tanto desde los Ministerios como desde las sociedades científicas. La clave está en dos cosas: vacunar y notificar toda enfermedad febril aguda exantemática”, indicó Ángela Spagnuolo de Gentile, presidenta de la Comisión Nacional para la Eliminación del Sarampión y la Rubéola en Argentina y jefa de Epidemiología del Hospital General de Niños ‘Dr. Ricardo Gutiérrez’.

En la misma línea, Carla Vizzotti, presidenta de la Sociedad Argentina de Vacunología y Epidemiología (SAVE), subraya la importancia de que toda la población revise su certificado de vacunación. “Los que viajen al Mundial deben chequear especialmente si tienen las vacunas al día. Tienen que acreditar dos dosis de vacuna triple o doble viral después del año de vida. Y los bebés menores de un año, si viajan, deberán recibir una dosis de la triple a partir de los seis meses. Esa dosis no se cuenta como de calendario y deben repetirla a los 12 meses”, resaltó. Para que la protección sea efectiva, hay que vacunarse como mínimo dos semanas antes del viaje.

Ante la duda, hay que vacunarse, insisten las especialistas. “Se debe recordar que Argentina vacunó con muy buena cobertura en las campañas de mujeres y hombres (en 2006 y 2009, respectivamente) con doble viral (contra sarampión y rubéola), por lo que es altamente probable que los adultos tengan al menos una dosis aplicada. Quien haya perdido el carné, no sepa qué dosis se aplicó en su infancia y tenga dudas, debe recibir una dosis de triple viral, que no aumenta los efectos adversos y así se asegura de tener las dos dosis con las que queda protegido”.

En su último alerta, el Ministerio de Salud de Argentina recomienda: “En caso de verificar la aparición de fiebre y erupción cutánea durante el viaje o dentro de las tres semanas del regreso, consultar inmediatamente al médico informando el antecedente de viaje. Y no concurrir a lugares públicos hasta obtener el alta médica”.

En septiembre y octubre, además, se realizará la Campaña Nacional de Seguimiento de Vacunación con Triple Viral, aplicada como dosis extra en niños de 1 a 4 años, que tiene como objetivo reducir la población susceptible, va-cunando a 95% de esa población.

“El sarampión es extremadamente contagioso, por eso se necesitan coberturas de vacunación de 95%, y en la actualidad tenemos alrededor de 90%. Todavía nos falta un poquito”, admitió Gentile quien, no obstante, destaca que no se produjeron casos secundarios a partir del caso de la bebé que se contagió del joven (es decir, que nadie de su entorno contrajo también la enfermedad).

Vacunarse garantiza la protección individual, pero también contribuye a la inmunidad colectiva, la única herramienta de prevención que tienen los bebés menores de un año –que no pueden vacunarse– y las personas inmunocomprometidas contra esta enfermedad que es potencialmente grave. Y es, junto con la vigilancia activa, la principal medida para evitar la reintroducción del virus en el país.

 

Fuente: REC

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